domingo, 12 de abril de 2009

eso pasará

Todo el día he estado echado viendo televisión. Le cambio a los canales sin detenerme en uno. Me deprime la idea de que mañana tendré que llegar a la oficina, checar tarjeta e ir por la papelería para capturar la contabilidad. Luego, alguna de mis compañeras me pedirá que me vaya por las tortas. Sí. Eso pasará.

sábado, 11 de abril de 2009

NO ME DIERON EL DÍA

Hoy fui a trabajar. Aunque muchas oficinas se tomaron el día, mi jefe dijo que debíamos de ir porque había muchas cosas pendientes. Nada de eso. Nos estuvimos toda la mañana viéndonos la cara larga. Nadie fue a visitarnos. El jefe de fue a la playa y nos dejó ahí sin tener nada que hacer. Es un fastidio. ¿Por qué no nos dejó disfrutar de todos el fin de semana? Me hubiera ido con mi familia a la playa. Aunque no tuviera dinero hubiera conseguido. Eso es lo menos. Hay que aprovechar los pocos días inhábiles. Pero no; al pendejete de mi jefe se le ocurrió que tendríamos que ir a cerrar las cuentas del mes, a poner al corriente las pólizas de diario, egresos e ingresos. No se ha dado cuenta que estamos a principio de mes y marzo ya lo cerramos desde hace una semana. No hay fondos para liquidar a los proveedores y la nómina de los demás empleados se empieza a hacer un día antes de la quincena.

viernes, 10 de abril de 2009

ODIO MI TRABAJO

No creo que sea el único hombre en este mundo al que no le gusta su trabajo. Hay muchos hipócritas que trabajan de meseros, afanadores, repartidores de pizza, prostitutas, sacerdotes, guías de turistas, dando el clima... en fin, son muchos los frustrados que andan por ahí sonriendo y diciendo que son felices porque tienen el mejor empleo del mundo.
Yo ya me cansé de fingir. Por eso hoy, un día inhábil en la oficina porque se festejan los días santos, empiezo este blog para poner aquí todo lo que me pasa en ella. Espero que más personas que siente lo mismo que yo se unan a esta página y me platiquen todos sus problemas. Quizá así sea menos pesado levantarse, desayunar e ir otra vez a poner cara alegre y sonreír cada vez que mi jefe me pide que le imprima los estados de cuenta o haga una póliza de egresos. O cheque los adeudos que tiene la empresa a algún proveedor. Es una mierda.